domingo, 27 de marzo de 2016

La agarró en el final


En una carrera con varios incidentes, Pablo Costanzo se impuso tras superar en la última curva a Nicolás Cotignola, que había sufrido un problema con el motor. Federico Pérez completó el podio y ascendió a la cima del certamen. Un múltiple choque en la primera parte de la carrera asustó a todos.


Fue un final de película. Nicolás Cotignola (Torino), dueño del primer lugar desde la largada misma, sobreponiéndose de los dos reinicios provocados por el auto de seguridad, se encontraba a metros de alcanzar su 2º triunfo en la categoría, hasta que en la salida de la última curva de la última vuelta el motor le dijo basta. Le alcanzó para ser 3º, pero sin dudas no cubrió las expectativas de lo que podría haber sido su primera victoria luego de un año y medio.

La punta la heredó Pablo Costanzo (Chevrolet). A simple vista se podrá decir que “ligó” y que ganó “sin merecerlo”, pero no fue así. Es que el nacido hace 26 años en Chascomús, que no había tenido grandes resultados en las primeras competencias del año (12º en Viedma y 9º en Centenario), venía teniendo su mejor fin de semana de la temporada, siendo en cada sesión de los más rápidos. Su 3ª ubicación en la clasificación lo confirmó, prosiguiendo su buen andar en la serie, al ser 2º de Federico Pérez (Dodge), el “poleman”. Sin embargo, la clave para estar en el momento y lugar indicado en el epílogo de la Final se dio en el giro 11. En el comienzo del mismo, aprovechando el reinicio tras un aparatoso accidente de tres vueltas atrás, superó por afuera en el ingreso a la curva 1 a Pérez y a Marcos Muchiut (Ford), quienes entonces eran 2º y 3º respectivamente, en lo que fue un verdadero “maniobrón”. El haber podido contener al hombre de Dodge durante los giros siguientes le fue suficiente para aprovechar el inconveniente de Cotignola en los metros finales.

De esta manera, el piloto que compite con su propia escudería alcanzó su tercer éxito en 51 presentaciones en la categoría, con una particularidad: fue el primero fuera de Olavarría, su escenario predilecto, en el que triunfó en las últimas dos competencias disputadas allí. Con este resultado se acomodó en el campeonato. Ahora aparece como el mejor Chevrolet, en la 4ª ubicación (a 7,5 puntos de Pérez, que terminó 2º). El juninense alcanzó su segundo podio tras la victoria en Centenario y se adueñó de la punta del torneo, por sólo 3,5 unidades de diferencia por sobre Juan Martín Bruno (Dodge, 4º en Toay), y 4,5 sobre Muchiut (5º). Para Cotignola quedó el consuelo del tercer lugar, que lo depositó en la 5ª plaza del certamen, a 11,5 del líder.

Otra piña fuerte
Al llegar al octavo giro de carrera se vivió un momento de zozobra. Un accidente múltiple tras los trompos en simultáneo de Valentín Aguirre (Chevrolet), Tomás Urretavizcaya (Dodge) y Cristian Di Scala (Dodge) en el recorrido de la curva 1, provocó la neutralización por varios giros de la competencia. Era la lucha por el 5º lugar. 

Lo peor aconteció con Di Scala, en la que fue su fecha regreso a la categoría tras no haber participado en las primeras contiendas del año. “Kika” quedó cruzado en el medio de la trayectoria y envuelto por humo, producto de la fricción de los neumáticos de “Urretita” contra el asfalto. Con la visión restringida, Gastón Ferrante (Chevrolet) y Juan Pablo Barucca (Torino) golpearon de lleno contra la Dodge del Galarza Racing, con la suerte de que ambos impactos fueron contra la parte delantera y trasera del auto. Joel Gassmann (Ford) y Alejandro González (Chevrolet) fueron los otros implicados, quienes no pudieron evitar detener su marcha contra Aguirre y Urretavizcaya, respectivamente. Ferrante resultó ser el más comprometido, con traumatismo de tórax, pero sin correr mayor peligro.
No es la primera vez que se generan estos incidentes fuertes en la categoría. Esta vez, un mínimo toque en una zona comprometida volvió a generar un gran desparramo. Que no se repita, claro.<

Nota publicada en Revista Campeones, edición n° 587 (del 29/03 al 11/04 de 2016), pág. 46-47

domingo, 20 de marzo de 2016

Regreso con gloria



Nicolás Dominici retornó a la actividad tras más de siete meses y alcanzó la victoria y un segundo puesto en la apertura del campeonato en Trelew. El subcampeón Emiliano Marino fue el restante vencedor, en un fin de semana dominado por el Gabriel Werner Competición.

El 52° Campeonato Argentino de Fórmula Renault 2.0 está en marcha. En el Autódromo “Mar y Valle” de la ciudad de Trelew la categoría escuela completó su primera fecha, en donde un hombre sobresalió ante el resto: Nicolás Dominici. El piloto de San Luis, que afronta su quinta temporada en la especialidad (de los pilotos en actividad es el que más certámenes disputó), tuvo un fin de semana inolvidable, al lograr su primera victoria y además sumar un 2° lugar que lo ubica en lo más alto del campeonato. Sin embargo, lo que se destaca por sobre sus resultados es el extenso periodo que el joven de 23 años se mantuvo inactivo, producto de la rotura de ligamentos de una de sus rodillas, que lo marginó de las pistas durante los últimos siete meses. En ese lapso se disputaron las cinco fechas finales (10 carreras) del campeonato 2015, que hasta su lesión lo mantenía en un expectante 5° puesto (finalizó 9°), siendo detrás de Emiliano Marino (2°) el más destacado del Gabriel Werner Competición.

La vuelta a los circuitos se dio en este verano, donde el equipo realizó varios ensayos en el autódromo de Paraná. La importante cantidad de vueltas dadas en dichas pruebas (más de 100) le permitieron volver a tener la confianza y seguridad necesaria que por la inactividad se habían perdido, regresando ese feeling que todo piloto necesita tener con su auto.

La prueba de fuego llegó en Trelew, donde no desentonó: su peor rendimiento fue en la segunda tanda de entrenamientos, donde fue 5°. En el resto de las sesiones nunca salió del “Top 3”, quedando en la tercera colocación tanto en la clasificación para la carrera sabatina como para la dominical. Lo demostrado en la Carrera 1 (donde tras quedar 8° avanzó por diversas situaciones hasta el liderazgo) fue la confirmación de lo importante que fueron aquellas pruebas en el receso, manteniendo un sólido ritmo luego de su salida de pista en los primeros metros, que le permitió llegar a la bandera a cuadros antes que ninguno. Paradójicamente, y tras más de medio año sin correr, Dominici obtuvo su primera victoria en 53 participaciones en la categoría, llegando a su tercer podio (fue 3° en Termas III 2014 y Junín I 2015), cifra que el domingo aumentó, gracias al haber finalizado en la competencia restante como escolta de Marino.

Por su parte, el subcampeón 2014, que abandonó en la primera competencia mientras venía liderando con comodidad (motor), alcanzó el 4° éxito en 63 carreras, logrando que el Gabriel Werner Competición vuelva a vencer en dos carreras de una fecha luego de trece eventos (Manuel Mallo había vencido en las tres citas de Codegua 2014).

Además de ello, el equipo liderado por José Werner ocupó los tres lugares del podio de la segunda competencia, con Hernán Satler completando el estrado, en una fecha donde la estructura entrerriana en todas las sesiones colocó a uno de sus hombres en lo más alto.

El Litoral Group, equipo campeón, sintió la ausencia de sus dos “caballitos de batalla” del último año (el coronado Martín Moggia y Marcelo Ciarrocchi, ambos en el TC2000), pero tuvo en Ricardo Rolando a quien posiblemente sea su candidato para la corona, ya que se mantuvo en los puestos de vanguardia durante todo el fin de semana con interesantes parciales. Le faltó plasmarlo en carrera (fue 6° y abandonó en las competencias 1 y 2 respectivamente), algo que sí pudo concretar el mejor debutante, Hernán Palazzo, hombre también del equipo de Gabriel Bonavía. De apenas 16 años, el nacido en Pinamar finalizó ambas competencias en un inmejorable 4° lugar, que ya de arranque lo sitúa en los puestos altos de la tabla anual.


El dato:

200
Son la cantidad de ganadores que, con Nicolás Dominici como última incorporación, tuvo la Fórmula Renault a lo largo de toda su historia. El más ganador: Miguel Ángel Guerra, con 31 victorias.

Nota publicada en Revista Campeones, edición n° 586 (del 22 al 28/03 de 2016), pág. 36-37.

domingo, 6 de marzo de 2016

Arrasó el correcaminos



Federico Pérez realizó un impecable trabajo en Centenario, obteniendo todos los puntos en juego, en lo que terminó siendo su tercera victoria en 96 participaciones. Lo escoltaron Juan Pablo Barucca y Marcos Muchiut, en una competencia entretenida del tercer lugar para atrás.

En el mundo de los trabajos en equipo, es moneda corriente afirmar que si los conjuntos se mantienen con los mismos participantes durante un lapso prolongado, finalmente alcanzarán con creces los objetivos planteados. En el automovilismo, ésto se ve dificultado por la permanente presión tanto de patrocinantes como de los mismos equipos para llegar lo más rápido posible a los buenos resultados, terminando generalmente con la ruptura del conjunto.

Un caso al que se le puede relacionar esta reflexión es al de Federico Pérez. El piloto juninense, que debutó en el TC Pista en 2010 con un Ford del Alifraco Sport, recaló entre las temporadas 2011 y 2013 en el A. Garófalo Motorsport, donde alcanzó sus primeros dos triunfos en la especialidad (en Río IV 2012 y Olavarría II 2013). Sin embargo, desde aquella última victoria, el piloto de 31 años realizó varias modificaciones en búsqueda de resultados, que no solo incluyó cambio de equipo, sino también de marca: en 2014 compitió con una coupé Chevy del Trotta Racing, mientras que el último certamen lo disputó nuevamente bajo la estructura de Garófalo, volviendo al Falcon. A pesar de haber obtenido cinco podios, el “Correcaminos” no pudo retornar a la victoria en aquellos años, terminando los campeonatos en el 10° (con el Chevrolet) y 5° (Ford) lugar.

Un nuevo cambio de estructura le deparó esta temporada, ya que tras no completar el presupuesto requerido por Garófalo, llegó al Galarza Racing, para manejar por primera vez una coupé Dodge. El año no comenzó de gran manera en Viedma (abandonó tras la rotura del motor), pero en Centenario pudo desquitarse de los pasados años sin triunfos: logró el “1” en la primera tanda de entrenamientos con más de medio segundo de ventaja, y luego repitió la posición en la sesión definitiva de clasificación, para adueñarse de su 3ª “pole” en la categoría.

Su labor en las dos competencias del fin de semana fue calcado: en la tarde del sábado, Pérez venció por séptima vez en parciales, dejando a más de 3s de diferencia a su compañero de equipo, Nicolás Dianda (Dodge). Con la ventaja de haber realizado la batería más rápida, se adueñó del liderazgo de la Final en el comienzo, posición que en ningún momento perdió, a pesar de las dos neutralizaciones que lo hicieron nuevamente largar a la par de su escolta, Juan Pablo Barucca (Torino). Finalmente Pérez, que corre con el mismo auto que Facundo Ardusso utilizó en 2013 en el Turismo Carretera, y que usara el mencionado Dianda el último certamen, obtuvo su primer triunfo con motor Cherokee, volviendo a la victoria tras casi tres años, y devolviéndole la victoria a Dodge luego de ocho fechas.  

Además, fue la segunda victoria para el equipo de Ramiro Galarza, que no celebraba desde hacía cuatro temporadas (ver “el número”).

El podio fue completado por Barucca y Marcos Muchiut (Ford), logrando los dos sus mejores resultados en la categoría, luego de 33 y 18 presentaciones respectivamente. El hombre del Werner Competición alcanzó el último lugar del estrado tras la exclusión de Tomás Urretavizcaya (Dodge), por un toque con Alan Ruggiero (Ford). La definición post-competencia que tuvo el tercer lugar se relacionó con lo ocurrido en ella, donde tanto Nicolás Dianda (abandonó por rotura de radiador), como Julián Santero (hizo un trompo), el propio “Urretita” en mitad de carrera (se complicó con el dibujo de Santero) y Nicolás Cotignola (rotura de motor) llegaron a dicha posición, pero que por diversos inconvenientes no pudieron mantenerse.<


Nota publicada en Revista Campeones, edición n° 585 (del 8/03 al 21/03 de 2016), pág. 44-45.

domingo, 21 de febrero de 2016

Sin sobresaltos en la cima


Alan Ruggiero dominó una entretenida Final en Viedma, logrando así su 4º éxito en 33 participaciones. Lo escoltaron Marcelo Agrelo y Juan Martín Bruno, en una fecha con apenas 24 autos en pista.

El inicio del 22º campeonato del TC Pista en Viedma no aparentaba ser de los mejores: un parque de apenas 24 pilotos se dieron cita en la capital rionegrina (Juan Manuel Paparella se había inscripto, pero no participó). Es decir, 12 coches menos que en la apertura del torneo pasado y 3 participantes menos de lo visto en la anterior fecha disputada (el Coronación 2015, en La Plata), dando cuenta de que continúa la merma de pilotos que tuvo inicio a mediados de 2015.

En el plano deportivo lo más sobresaliente fue la labor de Alan Ruggiero (Ford). El piloto del Azul Sport Team tuvo un fin de semana ideal. Obtuvo la “pole” (la segunda en 33 competencias) con el tiempo del viernes, se impuso en la serie clasificatoria (2ª suya) y la Final, dominando de punta a punta ambas competencias. Las únicas sesiones en las que no lideró fueron los entrenamientos, donde “trabajamos para tener buen ritmo en carrera”, comentó luego de su triunfo.

Para llegar a su cuarta victoria en la categoría, el porteño de 23 años debió soportar los embates de quién había sido su escolta en clasificación, Marcelo Agrelo (Ford), que no pudo quitarle la posición de privilegio ni en la largada ni en los dos reinicios posteriores, liderando lo que fue el “1-2” para Ford. 

“Se probó la semana previa y habíamos funcionado bien en las pocas vueltas que pudimos dar. Vinimos en busca de esto. Fuimos muy contundentes”, sentenció Ruggiero. Fue su segunda victoria en tres carreras y su tercer podio consecutivo (había ganado en Comodoro Rivadavia antes del cierre en La Plata, donde fue 2º).

De esta manera, y más allá de cargar los 20 kilos correspondientes por obtener la victoria, el segundo ubicado en la “Copa de Plata” el año pasado ya se perfila como uno de los candidatos a la corona, en su tercera temporada en la “telonera”. Como punto a favor, mantiene el grupo de trabajo con el que peleó el título, con Daniel Durante en los motores.

Tras el líder, peleas varias
Más allá del dominio del Ford Nº 116, la Final entregó diversas incidencias, con varias maniobras de sobrepasos, gracias en parte a las dos neutralizaciones que ayudaron a compactar el pelotón. Una lucha interesante se vio entre Juan Martín Bruno (Dodge), Pablo Costanzo (Chevrolet) y Julián Santero (Chevrolet) por el tercer lugar, en la que el piloto de Chascomús fue el principal protagonista, primero superando de manera magistral al hombre de Saladillo; y luego, en el mismo giro, yéndose afuera al intentar cuidar la posición con el actual campeón del TC Mouras. Finalmente, el hombre del SP Racing terminó en un retrasado 20º lugar. Detrás de Agrelo, que logró su tercer podio en su segunda temporada en la categoría, arribó Bruno, quedando delante de Santero, que fue el mejor debutante y el más adelantado de la marca del “moño”.

Fue destacado el trabajo de Tomás Urretavizcaya (Dodge), que tras largar 14º arribó a la meta en el 7º lugar, al igual que el de Aldo Ortiz (Chevrolet), que tras partir en el último puesto (24º) concluyó 16°.<

El número

6
Son los años que debieron pasar para que Ford vuelva a ganar en la primera fecha de un campeonato de TC Pista. No sucedía desde el triunfo de Mauro Giallombardo en la 1ª prueba de 2010, en el “Rotonda de Mar de Ajó”.

Nota publicada en Revista Campeones, edición n° 584 (del 23/02 al 7/03 de 2016), pág. 46-47

domingo, 21 de julio de 2013

"Un fin de semana soñado"


Enviado especial al Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires.
No fue de los mejores fines de semana en cuanto a espectáculo que haya entregado el Turismo Carretera, ni mucho menos se percibió un buen clima (hoy fue uno de los días más fríos del año, por no decir el más), el que tuvo como consecuencia una importante merma de público en las tribunas. Sin embargo, para alguien si fue perfecto todo lo acontecido en la novena fecha de la categoría: hablamos de Christian Ledesma, piloto marplantense que a bordo de su Chevrolet no había ganado en todo el año, y del que justo hoy se cumplían 364 días de su último triunfo, en Olavarría 2012. ¿Porque decimos que le salío todo “redondo”?, porque desde la mañana del viernes marcó el camino en el “Oscar y Juan Galvez” de la ciudad de Bs As, dominando el primer entrenamiento, (donde además bajó el record que ostentaba Guillermo Ortelli, hecho dos años atrás, en 8/10) y luego la primer clasificación, aventajando por 99 milésimas a Omar “el gurí” Martinez (Ford).
El sabado arrancó también haciendo el mejor tiempo en el segundo entrenamiento, para a la tarde mantener el primer lugar de la clasificación, gracias a una pista cuyas condiciones eran peores a las del día anterior. Detrás de él se ubicaban el gurí y Matías Rossi (Chevrolet), siendo los tres que partirían en la posición de privilegio en las series.
Con esta particular trompa realizó Josito Di Palma el primer entrenamiento, recordando viejos tiempos
Con esta particular trompa realizó Josito Di Palma el primer entrenamiento, recordando viejos tiempos
Quedaba atrás un sábado frio, para darle paso a un domingo prácticamente helado, con temperaturas que se situaban cerca de los 0 grados. Por esto, tanto en las series como en la final (la del TC Pista tambíen) se realizaron dos vueltas previas, para poder llegar a calentar los neumáticos correctamente. En las series lo más emocionante sucedió en el inicio de la tercera, cuando en la largada los hombres que lideraban, Rossi y Mariano Werner, se despistaron, como consecuencia de que el primero perdió la cola de la Chevy en la priemra curva, y se llevó puesto al segundo, mientras todavía iban a la par. Ese incidente fue aprovechado por José María Lopez, que tomaba la punta y no la soltaba hasta la bandera a cuadros, mientras que Rossi quedaba excluido de la serie (quedando como primer suplente para la final), y Werner abandonaba en la segunda vuelta. Finalmente, el paranaense largaría la final, aunque en el 45º y último lugar.
Las otras dos series fueron ampliamente dominadas por Ledesma y Martinez, siendo la del campeón 2007 la más rápida, por lo que se adueñaba del primer lugar de la final. A su lado largaría pechito, dejando en la segunda fila al guri y a Mariano Altuna, que compitió con el mismo auto que hace 21 días quedó practicamente inutiizable tras el accidente en Rafaela. Gracias al desembolso por parte del hombre de Lobería de 300 mil pesos, y al gran trabajo de su mecanicos durante estás últimas semanas, se logró que la Chevy estuviera a tiempo y forma para esta fecha.
La baja temperatura y los últimos espectaculos poco felices del TC atentaron contra la presencia del público.
La baja temperatura y los últimos espectaculos poco felices del TC atentaron contra la presencia del público.
En la final no pasaron grandes cosas: Ledesma dominó toda la carrera, aunque nunca pudo levantar el ritmo, ya que Lopez siempre se mantuvo cerca, a pesar de que no lo tuvo tan a mano como para superarlo. Más atrás, Altuna superó en los primeros metros a Martinez y se mantuvo en el último escalón del podio, para lograr llegar entre los tres de adelante por primera vez en el año. Lo único que inquietó en algún momento las acciones fue el ingreso del Auto de Seguridad en las primeras vueltas, y la posible caida de lluvia, que finalmente no sucedió.
Finalmente, Ledesma se llevó su séptima victoria en Bs As, superando a Oscar Aventín en la tabla de los más ganadores en suelo porteño, y quedando tercero en dicha estádistica. El podio lo completaron Lopez y Altuna, mientras que detrás de ellos llegaron Martinez, Matías Jalaf (Ford), Jonatan Castellano (Dodge), Agustín Canapino (Chevrolet), Ricardo Risatti (Torino), Sergio Alaux (Chevrolet) y Gabriel Ponce de León (Ford).
Ledesma dominando el pelotón, seguido por Lopez, Martinez, Jalaf, Castellano, Alaux, Canapino y Risatti
Ledesma dominando el pelotón, seguido por Lopez, Martinez, Jalaf, Castellano, Alaux, Canapino y Risatti
Además de Ledesma, una de las figuras de la final fue Werner. El hombre del Lincoln Sport Group (que partió desde el 45º lugar) superó en 25 vueltas a ¡30! autos, para terminar la carrera en el 15º puesto final. Tanto esfuerzo valió la pena, ya que haber terminado entre los 15 de adelante le permitió ser el nuevo lider del torneo, superando por seis puntos a su compañero de equipo Mauro Giallombardo, que hoy abandonó (rotura del motor). Tercero sigue siendo el Ford de Diego Aventín con 259 puntos (hoy 14º), cuarto Lopez (252) y quinto Juan Manuel Silva (243). Paradojicamente, en un domingo donde Chevrolet recuperó competitividad, perdió a su único representante en la Copa de Oro, ya que Rossi (al no largar la final y ser excluido de la serie) se fue con las manos vacías esta fecha, y perdió su lugar en manos de Leonel Pernía (Dodge).
Los cambios reglamentarios (3/10 de compresión a favor) parece que surgieron efecto, y los Chevrolet volvieron a ser competitivos como a fines de 2012, antes de la tan comentada modificación reglamentaria a favor de Ford. Sin embargo,  no quiere decir que haya sido un claro dominio de la marca, ya que en clasificación los 10 primeros estaban conformados por cinco Falcon, tres Chevy y dos Dodge, dando a entender que por fin se había llegado a la tan ansiada paridad. Igualmente, hay que tener en cuenta un dato no menor: de las últimas siete finales disputadas en Bs As (sin contar la de hoy), cinco fueron para Chevrolet y solo tres para otras marcas (dos Ford y una Dodge), dando claramente a entender que el circuito nº12 porteño siempre fue afín a la marca del moño, con menos o más compresión, con menos o más Kg. Será cuestión de tiempo saber si fue acertada o no la decisión de la ACTC. El problema es que la Copa de Oro está cada vez más cerca (la próxima será en Olavarría, en  la ante última fecha de la fase regular), y el margen de error ya es casi minúsculo.


Publicado en Rock 'N Ball el 21/7/13

domingo, 14 de julio de 2013

George Harrison: el Beatle más veloz


El mundo de la Fórmula Uno durante sus más de sesenta años de existencia siempre ha tenido una estrecha relación con los personajes reconocidos de todo tipo de ambiente. La mayoría de estos solo visita de vez en cuando el “circo” de la máxima, generalmente en el trazado de Mónaco, donde se complementan más que nunca el glamour y la excentricidad de ambos mundos. No son fanáticos ni mucho menos, sino que solo buscan un evento para divertirse y (obviamente) mostrarse.
Sin embargo, hubieron algunos casos en los que verdaderamente les interesaban las máquinas, y se los veía recurrentemente por los autódromos del mundo, relacionandose con todo el ambiente. Uno de esos casos fue el de George Harrison, uno de los cuatro hombres más famosos de la historia de Liverpool. El integrante de la mítica banda The Beatles siempre fue un asiduo recurrente de los eventos que la máxima disputaba alrededor del mundo, primero como un simple espectador, y luego como la figura reconocida que miles de personas tendrán en la memoria por siempre.
La historia de Harrison y la F1 comenzó en 1955, cuando él era apenas un niño de 12 años. El Gran Premio de Gran Bretaña disputado  en el circuito de Aintree fue el primer evento de la máxima al que acudió, viendo como un compatriota suyo, Sir Stirling Moss, se hacía con la victoria.
Antes y después, la familia Harrison siempre fue una asidua concurrente de cualquier evento automovilístico que se desarrollase en aquel trazado que quedaba a tan solo 9 Km de Liverpool, incluyendo hasta carreras de motos.
Un joven George Harrison  presencia el dialogo de dos campeones del mundo como Denny Hulme y Jim Clark
Mónaco 1966: Un joven George Harrison escucha atento el dialogo de dos grandes campeones como Denny Hulme (izq) y Jim Clark (der)
Desde entonces, un ya adolescente George se las rebuscaba para conseguir y/o recortar fotos de los distintos autos de esa época. “En mi colección, tenía fotos de coches de varios equipos como BRM, Vanwall y Connaught” reconoció alguna vez a la revista inglesa F1 Racing.
El salto a la fama junto a PaulRingo y John en plena década del 60’ no le dejaba mucho tiempo libre, aunque cuando podía buscaba hacerse un hueco en su agenda para poder concurrir a las carreras. Ya como un artista reconocido, se paseaba por los paddocks charlando con pilotos campeones del mundo como  Graham HillJim Clark, o Jackie Stewart. Con este último terminaría forjando una gran amistad que trascendió los circuitos.
Harrison junto a su gran amigo Jackie Stewart en Mónaco 1977. Los acompaña nada menos que Ringo Starr
Harrison junto a Ringo Starr y Jackie Stewart en Mónaco 1977
Ya en los 70’, con la separación de la banda, George se encontró con más espacios en su agenda, por lo que era casi común verlo en los Grandes Premios, siendo infaltable su presencia en los realizados en su país. También en esa epoca se conoció con otro campeón del mundo con el que terminaría siendo amigo: el brasileño Emerson Fittipaldi.
Su pasión por la máxima se tradujo en un single llamado Faster, producido en 1979 y que fue parte de su octavo disco solista, denominado George Harrison. Aquel tema (que comienza con el sonido de los motores en plena largada) se lo dedico a todos los pilotos de la F1, aunque más especialmente a su amigo Jackie Stewart, a quién describió en el estribillo de la canción:
“Más rápido que una bala de un arma, el es más rápido que todo el mundo
Más rápido que el parpadeo de un ojo, como un destello que podría perderse
Nadie sabe muy bien cómo lo hace pero es cierto que dicen
Es el maestro de ir más rápido.”


También, esa canción fue dedicada especialmente a dos suecos: por un lado a la memoria de Ronnie Peterson, quién había fallecido en septiembre del año anterior durante del GP de Italia, y por el otro a la Fundación Gunnar Nilson (aportando los ingresos recibidos por el tema), creada luego de la muerte de este también piloto de la máxima en el mismo 1978, aunque como consecuencia de un cáncer testicular.
En la búsqueda por seguir recaudando fondos para la Fundación, se realizó una carrera en Donington, donde Harrison se dio el enorme gusto de subirse a un coche de Fórmula Uno: el ex Beatle  manejó un Lotus 18 de 1961, similar al usado por Sir Stirling Moss en aquel año. Si, era del mismo hombre al que había visto  triunfar 24 años antes…
A los mandos del Lotus 18, el inglés se dio el gusto de sentir lo que era manejar un  a un F1
A los mandos del Lotus 18, el inglés se dio el gusto de sentir lo que era manejar un F1
Los ochenta y noventa los vivió también dentro de los boxes de la máxima, pero a partir de 1986 se vio involucrado en algo más: en aquel año, un joven londinense recorría los circuitos de la isla en la Formula 3, uno de los por entonces escalones previos a la F1. Ese muchacho, que era una de las máximas promesas del deporte británico, carecía del dinero suficiente para poder culminar el año. Entonces, apareció la figura de Harrison, quién le dio el sustento económico suficiente para que pudiera finalizar la temporada. Ese joven se trataba de nada menos que de Damon Hill,  hombre que terminó llegando a la máxima categoría, y que ganó el campeonato del mundo en 1996, diez años después del apoyo del músico.
El acompañamiento en momentos difíciles (y también en los buenos, ya que Harrison desde aquel aporte económico siempre siguió de cerca a su coterráneo) se transformó en una amistad que seguiría por siempre, traspasando incluso las fronteras de las carreras. Un ejemplo de esto fueron las juntadas rocanroleras entre ambos cada vez que encontraban un hueco en sus trabajos, para como se dice "despuntar el vicio".
Con su amigo Damon Hill, ya cmapeón del mundo, en 1997
Con su amigo Damon Hill, ya campeón del mundo, en 1997
El fanatismo de Harrison por los autos terminó en uno de los exclusivísimos modelos que la escudería Mclaren de Fórmula Uno desarrolló para la vida cotidiana: el llamado “Mclaren F1”, un deportivo del cual solo se realizaron 100 unidades, y de las cuales uno (producido en 1994) fue para el hombre de Liverpool. Tan valioso era para él este auto que durante la construcción del mismo visitaba día tras día la fábrica del actual equipo de Woking, tal como testificó Gordon Murray, el diseñador de aquel coche. Luego de su muerte, varios rumores aparecieron sobre el futuro de la maquina: algunos lo relacionaron con Eric Clapton, aduciendo que le compró el coche a la familia Harrison. Otros, sin embargo, sostienen que estos últimos siguen siendo sus dueños.
Las visitas de George Harrison a las carreras de la máxima siguieron hasta incluso pocos meses antes de su fallecimiento: la última vez que se lo entrevistó en una carrera  fue en el Gran Premio de Canadá del 2000, realizado un año y medio antes de que el ex Beatle se convirtiera en leyenda.


Así fue la historia de George Harrison con la Fórmula Uno. Un vinculo que se inició en aquel 16 de Julio de 1955 a pocos kilómetros de su casa, y que no se romperá jamás.


Publicado en Rock 'N Ball el 14/7/13

Pernía, en la mejor del año


Emocionante carrera fue la que desarrolló el Super TC2000 en el Autódromo Internacional de Termas de Río Hondo, en Santiago del Estero. La lluvia fue la principal protagonista de una jornada que amaneció con una abundante niebla, pero que no complicó las cosas a la hora de realizar el ya clásico Super 8, que por segunda vez consecutiva tuvo como ganador a Agustín Canapino (Chevrolet Cruze), venciendo en la final al Renault Fluence de Leonel Pernía, que después de tantos tropiezos se encontraba nuevamente en una primera fila de final.
Detrás de ellos se acomodaron Emiliano Spataro (Fluence) y el lider del torneo Matias Rossi (Toyota Corolla), Mariano Werner (Corolla) y Facundo Ardusso (Fiat Linea), y Jose María Lopez (Linea) y Nestor Girolami (Peugueot 408), completando los ocho primeros.
En la antesala de la carrera final, la Formula Renault disputó su competencia, la cual se redujo a ocho de las diez vueltas pactadas, debido a que las vueltas iniciales se corrieron con el Auto de Seguridad, gracias a las resbalosas condiciones que presentaba el circuito. La lluvia de a poco se hacía presente.
En el momento de la competencia del STC2000, una leve llovizna regaba el circuito. Sin embargo, solo Spataro calzó gomas para piso mojado, mientras que el resto de los punteros prefirieron largar con neumáticos lisos. Más atrás, los hombres del equipo Honda (Ricardo RisattiChristian Ledesma Damian Fineschi) se arriesgaban y colocaban los neumáticos con dibujo, al igual que el Peugueot de Mariano Altuna.
Largada de la final, con Canapino tomando la punta. El cielo, gris
Largada de la final, con Canapino tomando la punta. El cielo, gris
Los primeros metros fueron los peores especialmente para Spataro, ya que apenas comenzó la competencia cayó en el clasificador hasta más allá del séptimo lugar. Por su parte, Canapino lograba mantener la punta y comenzaba a hacer diferencia, seguido por Pernía, Rossi, Ardusso y Lopez.
Con el correr de las vueltas, la lluvia comenzó a hacer estragos, y varios de los que tenían neumáticos lisos se complicaron: uno de ellos fue el puntero, que tras pasarse en la salida de un viraje fue superado por Rossi, que ya había dado cuenta de Pernía. A este último le ocurría lo mismo que al Chevrolet y caía hasta el sexto lugar, siendo superado por los Fiat y por el hombre que mejor aprovechó las complicadas condiciones del asfalto: caito Risatti. El hombre de Honda, que había partido 13º,  superó a ocho autos en las primeros cuatro giros, y se colocaba quinto.
El andar del Civic seguía en ascenso, y en los siguientes dos recorridos al trazado de 4.805 metros saltó de ese quinto lugar a la punta, evidenciando las falencias de los hombres de adelante, todos calzados con neumáticos para piso seco. En total, en solo siete vueltas Risatti saltaba del 13º lugar a la posición de privilegio.
Risatti ya superó a Rossi y era primero. La carrera recién arrancaba...
Risatti ya superó a Rossi y era primero. La carrera recién arrancaba...
Desde entonces, la acción se concentró atrás, con múltiples batallas por el segundo y tercer lugar entre Rossi, Canapino, Ardusso, Pernía y Altuna, recordando que este último también calzaba neumáticos con dibujo.
El que se retrasaba era pechito Lopez, que con un golpe en la óptica izquierda iba perdiendo terreno, hasta caer al 21º lugar final.
Las condiciones meteorológicas eran imprevisibles: una lluvia que iba y venía, aunque nunca con gran contundencia. En la pista, parecía todo definido para Risatti, pero el golpe de escena llegó a seis vueltas del final: el Honda nº12 comenzó a disminuir su ritmo debido a un problema hidráulico. Tan estrepitosa fue su caída en los tiempos que en una vuelta tuvo a todo el “trencito” que tenía detrás pegado a la cola, teniendo a Pernía como principal oponente.
El oriundo de  Laboulaye no resistió los embates del Fluence y en la vuelta 15 perdió el liderazgo en manos de aquel hombre que diez vueltas antes se encontraba en la sexta posición.
Rossi, Altuna, Ardusso y Canapino atrás, una de las mejores luchas de la carrera
Rossi, Altuna, Ardusso y Franco Girolami atrás, en los últimos metros de carrera
La caída del Civic en la carrera complicó los planes de los que venían detrás, ya que en su afán por cuidar su lugar de escolta frenaba tanto al tercero (Canapino), como al cuarto (Altuna) y quinto (Rossi), que claramente venían más rápido. Finalmente, a dos vueltas del epilogo, Mariano Altuna superó a Risatti en una pólemica maniobra, donde ambos coches se tocaron, “tirando” al Honda a la zona del pasto. En ese mismo momentos, Canapino se fue solo afuera y perdió toda chance de sumar buenos puntos, debiendo abandonar.
En la punta, Leonel Pernía ya llevaba más de dos segundos, los cuales amplió en los metros finales para terminar triunfando por casi seis de diferencia sobre Altuna y Rossi. Más atrás terminaron Ardusso, Franco Girolami (Cruze), Spataro (que fue uno de los pocos con gomas para lluvia que no rindió como se esperaba), el bebu Giolami, Ledesma, Werner y el anterior lider Risatti, a más de 15 segundos del Fluence.
 De los diez primeros, siete corrieron con neumáticos para piso seco, mientras que los otros tres lo hicieron con ancorizados. Las condiciones meteorológicas, más un trazado que se presentó de manera perfecta, hicieron posible que a pesar de tener diferentes compuestos, todos mantuvieran un mismo nivel y pelearan de igual a igual durante las 20 vueltas de carrera.
Otra particular característica fue la diversidad de marcas en los primeros lugares, ya que del primero al quinto terminaron cinco de las seis marcas oficiales de la categoría, mientras que Honda (la sexta) llegó a tener la victoria en sus manos.
Por último, vale reconocer el enorme trabajo de los pilotos, que en una condición inestable supieron llevar sus autos con gomas de piso seco hasta la bandera a cuadros.
Pernia en el centro, con Altuna (izq) y Rossi (der) acompañandolo.
Pernia en el centro, con Altuna (izq) y Rossi (der) acompañandolo en su quinta victoria en la categoría
El campeonato, con ya la mitad del campeonato disputada, tiene a Matias Rossi como lider, con 136 puntos, seguido por Facundo Ardusso (98) y el propio Pernia, que gracias a su victoria ahora ocupa el tercer puesto, con 86 unidades, relegando al cuarto puesto a Mariano Werner (76).
La próxima será en el autódromo “Eusebio Marcilla” de Junín, el sábado 10 de Agosto (el domingo 11 es día de elecciones).
Sin dudas, la de hoy fue la mejor competencia que tuvo el Super TC2000 en su poco más de año y medio de vida.



Publicado en Rock 'N Ball el 14/7/13